domingo, 15 de mayo de 2011

Capítulo Dos

Cuando ya terminaron todas las clases, Sarah y yo quedamos en un banco que había frente al instituto. Habíamos quedado a las tres y media de la tarde, pero ella vino a las cuatro menos cuarto.
¿Por qué has llegado tan tarde? —le pregunté cuando llegó.
Perdón, pero es que...
¿Te ha pasado algo?
No, pero he conocido a un chico guapísimo.
Que poco te duran las penas. Bueno, ¿cómo se llama?
Se llama Jack, Jack Mir.
¿Es ese que sus padres tienen tanto dinero?
Sí.
Yo me quedé asombrada, que poco tiempo le duraron las penas, pero... ¡es impresionante que esté con el chico con más dinero del instituto!
Bueno,¿y es guapo? —le seguí preguntando a Sarah.
No es guapo, es guapísimo.
Yo la veía muy feliz a ella, más feliz que con su anterior novio.
Algún día me lo tendrá que presentar, ¿verdad?
Claro que sí. Este sábado vamos a salir los dos a cenar, ¿tú te puedes venir con nosotros si quieres?
Como me voy a negar a esta propuesta. Claro que voy —le contesté.
Entonces ella y yo nos dirigimos a mi casa, cuando de pronto se para un coche descapotable con un chico dentro y grita:
Sarah, te llevo.
Era Jack, el novio de Sarah. Ella me miró y me preguntó:
¿Te importa si me voy con él?
Claro que no —le dije—que te lo pases bien.
¡Gracias! —me gritó.
Yo sola, me fui a mi casa andando. Me estaba preocupando un poco, porque casi todas las personas del mi instituto tenían pareja, menos yo. Tenía que solucionar esto prontamente.

Llegé a casa, dejé la mochila en la entrada, fui a la nevera y cogí un paquete de patatas, y luego, seguidamente, me tumbé en el sofá. No había nada interesante en la televisión, por eso la apagué y me eché una siesta.

A las ocho y media de la tarde mi madre me despertó del sofá diciéndome:
Venga ,Maica, levántate ya que es muy tarde.
Yo cuando me dijo la hora que era, me levanté de un salto y me fui corriendo a mi curto. Todavía tenía que estudiar para un examen de ciencias que había el siguiente día. Yo estaba muy agobiada, pero al fin, tras tres horas de estar estudiando, terminé. Como ya era muy tarde, fui directamente a mi cama, pero antes de nada, fui al cuarto de baño para cepillarme los dientes. Cuando tenía toda la pasta de dientes en mi boca, mi teléfono móvil sonó. Rápidamente me lavé la boca y fui a ver quién era. ¡Era Sarah! ¿Qué querría?
Te pasa algo, Sarah.
No, no te preocupes, solo era para decirte una cosa.
¿De que se trata esa cosa?
Es de este sábado.
¿Qué pasa este sábado?
Que Jack da una fiesta en su casa y tú estás invitada.
¿Enserio?
Sí, enserio.
Entonces yo colgué el teléfono. No me lo podía creer, uno de los chicos más guapos del instituto estaba organizando una fiesta, ¡y yo estaba invitada! Pero no me quiero hacer muchas ilusiones porque es el novio de mi mejor amiga, y a ella nunca le puedo fallar.

Finalmente, me fui a la cama, un poco nerviosa, pero al fin, me acosté.

sábado, 7 de mayo de 2011

Capítulo Uno

Eran las siete y media de la mañana de un lunes y tenía clase, así que mi madre me despertó
gritando:
Venga Maica, levantate que es tarde.
Si, mamá respondí cansada.
Realmente yo estaba cansada porque ayer me quedé estudiando hasta las doce y media de la noche, pero con todas las fuerzas, me levanté, me vestí y me dirigí hacia la cocina, donde mi madre ya me tenía puesto el desayuno sobre la mesa. Ella me dijo:
Tienes que comer mucho, porque el desayuno es la comida más importante del día.
Yo asentí con la cabeza.

Cuando terminé de desayunar, dejé mi plato y mi vaso en el fregadero, y después de esto, me dirigí a mi habitación.

Abrí las puertas e mi armario, y saqué una falda vaquera corta y una camisa de mangas cortas que ponía “I Love You”. La falda me acuerdo que me la compré un día que fui con mis amigas al centro comercial, y la camiseta me la regaló mi madre.

Tras vestirme, bajé las escaleras a toda prisa, porque llegaba tarde al instituto. En la puerta de la entrada mi madre me esperaba, y me dijo:
Venga hija, que yo te llevo.
Yo sonreí. La verdad es que me gusta que mi madre me lleve al instituto, y también llego antes.

Cuando llegamos mi madre me sonrió y me dijo:
Xao cariño.
Adiós mamá —le respondí.
Cuando mi madre ya se fue con el coche, yo entré a la clase de biología de
Mr. Dowlin. Los lunes la primera clase que tengo es biología, y la verdad no me hace mucha gracia, sobre todo no me hace gracia Mr. Dowlin.

Cuando me puse enfrente de la puerta de la clase de biología, leí una nota que ponía: El profesor Mr. Dowlin no ha podido asistir a clase por problemas familiares. A sus alumnos se le anuncia que tienen la hora libre para hacer lo que más deseen.

Yo me alegré mucho y, como teníamos la hora libre, fui a buscar a mi mejor amiga Sarah para hacer algo juntas. Tras unos minutos buscándola, por fin la encontré.
Hola Sarah —le dije.
Hola —me contestó.
¿Te has enterado de lo de Mr. Dowlin?
Sí.
Yo la notaba un poco triste, pero como es mi mejor amiga se lo pregunté.
¿Te pasa algo?
Sí, mi novio me ha dejado.
Tras decírmelo, yo me preocupé por ella. Sarah es una chica lista, amable, buena... ¡es la chica ideal! ¿No me pregunto por qué la habrá dejado?, así que me lancé a preguntárselo.
Pero Sarah, ¿por que te ha dejado?
Me ha dejado por otra chica mejor que yo.
Me quedé impresionada, ¿otra chica mejor que ella?, tiene que estar loco.
Me fui a clase, ella también.
Luego nos vemos —me dijo Sarah.
Vale —le contesté.

Prefacio

Hola.

Antes de nada os quería agradecer todo el apoyo que me dais, pero sobre todo, os quería agradecer que estéis leyendo este libro.

Mi sueño desde pequeño ha sido escribir, y mi sueño actual también es escribir. Mi sueños siguen siendo los mismos, y espero que nunca cambien.

Ahora os cuento algo sobre el libro:

Maica Machter es una chica normal: le gusta salir con sus amigas, ir de fiesta, volver tarde... Pero un día su vida cambiará de pronto, ya que en una fiesta conoce a un chico llamado Jack Mir, un chaval de dieciocho años (un año más que ella).

El amor supera a la ficción.